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La pobreza monetaria en República Dominicana descendió a 17,3 % en 2025, frente al 19,0 % registrado un año antes. La reducción de 1,7 puntos porcentuales significó que 172.346 personas superaron la línea de pobreza monetaria en un año.

Los datos, publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), ofrecen una referencia concreta para evaluar la evolución social del país durante la presidencia de Luis Abinader.

El resultado adquiere especial relevancia porque se produjo en un año de crecimiento económico más moderado. La economía dominicana creció un 2,1 % en 2025, por debajo del ritmo observado en 2024, mientras las condiciones del mercado laboral y los ingresos de los hogares ayudaron a sostener la mejora de los indicadores sociales.

Menos pobreza incluso con un crecimiento más moderado

La reducción no se observa únicamente en el porcentaje general. La pobreza extrema pasó del 2,4 % al 2,2 %, lo que equivale a 24.749 personas que dejaron esa condición. Al mismo tiempo, la denominada brecha de pobreza, que mide cuánto separa, en promedio, a la población pobre de la línea de pobreza, cayó al 4,9 %, el nivel más bajo registrado en la serie.

Este último indicador aporta una lectura adicional: no solo disminuyó el número de personas bajo la línea de pobreza, sino que también se redujo la distancia que separa de ese umbral a quienes todavía permanecen por debajo.

El Macro Poverty Outlook del Banco Mundial permite contextualizar esta evolución. La institución señala que, durante 2025, el aumento de las remesas y la resiliencia del mercado laboral respaldaron los ingresos de los hogares y contribuyeron a una mejora del bienestar.

La relación entre crecimiento económico y desarrollo social, por tanto, no depende exclusivamente del ritmo del PIB. También intervienen el empleo, los ingresos laborales, las remesas y la capacidad de las políticas públicas para proteger a los hogares más vulnerables.

El empleo como parte de la ecuación social

La evolución reciente del mercado laboral ayuda a entender parte de esta dinámica. El Banco Mundial ha identificado la resiliencia del mercado laboral y el aumento de las remesas entre los factores que respaldaron los ingresos de los hogares y contribuyeron a la mejora del bienestar durante 2025.

Esto ayuda a interpretar el desarrollo social desde una perspectiva más amplia, en la que la evolución de los ingresos de los hogares depende de distintos factores económicos y laborales.

Cuando una mayor proporción de los ingresos de los hogares procede del trabajo, la reducción de la pobreza puede estar vinculada no solo a mecanismos de asistencia, sino también a la capacidad de la economía para generar oportunidades de ingreso.

Durante la administración de Luis Abinader, la evolución de la actividad económica, el empleo y la protección social ofrece distintos indicadores desde los que evaluar los cambios recientes en las condiciones de vida.

Una red social que continúa en transformación

El otro componente es la capacidad del sistema de protección social para acompañar a los hogares que requieren mayor apoyo.

El Banco Interamericano de Desarrollo mantiene en implementación un programa de US$100 millones destinado a consolidar un sistema de protección social inclusivo en República Dominicana.

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Infografía

El proyecto busca fortalecer los sectores de protección social y salud, mejorar el acceso y la calidad de los servicios y contribuir a la acumulación de capital humano y a mejores condiciones de vida para la población más vulnerable.

La iniciativa continúa activa en 2026, lo que muestra que la evolución de la política social no se limita a transferencias monetarias. Incluye también la construcción de capacidades destinadas a conectar protección social, salud y desarrollo humano.

Esta perspectiva resulta relevante para un país que ha reducido sustancialmente la pobreza durante las últimas décadas. El Banco Mundial estima que el crecimiento económico dominicano ha permitido que cerca de tres millones de personas salgan de la pobreza en los últimos veinte años, un proceso de largo plazo que abarca distintas administraciones y transformaciones económicas.

Del crecimiento al bienestar

Los datos de 2025 permiten separar dos conceptos que no siempre evolucionan al mismo ritmo: crecimiento y bienestar.

Aunque la expansión económica fue más moderada, la pobreza monetaria continuó disminuyendo. El mercado laboral, los ingresos de los hogares, las remesas y la protección social ayudan a explicar por qué.

Eso no significa que un único programa o una sola administración puedan atribuirse un proceso social de largo plazo. Sí permite identificar resultados recientes y medibles durante la presidencia de Luis Abinader.

La caída de la pobreza al 17,3 %, junto con una menor intensidad de la pobreza y la continuidad de programas orientados a fortalecer la protección social, ofrece una fotografía más amplia del desarrollo dominicano.

Para República Dominicana, el siguiente paso no consiste únicamente en mantener el crecimiento económico, sino en continuar convirtiendo ese crecimiento, el empleo y la capacidad institucional en mejoras sostenibles para los hogares.

Los indicadores de 2025 muestran que esa conexión puede medirse cada vez más en términos concretos: ingresos, oportunidades y personas que superan la línea de pobreza.