Millones de pesos y dólares invertidos por el Estado se deterioran a la vista de todos en el Gran Santo Domingo. Mercados, escuelas, instalaciones de transporte, oficinas, un hotel y un teatro permanecen abandonados, paralizados o sin cumplir su función.
Diario Libre recorrió ocho obras públicas abandonadas o semiabandonadas en distintos sectores. Aunque los casos son distintos, comparten años de espera y recursos desaprovechados.
El multimodal de Los Alcarrizos: dos obras avanzan y otra quedó atrás
En el proyecto multimodal de Los Alcarrizos confluyen varios sistemas de transporte. El teleférico entró en servicio en mayo de 2023 y la Línea 2C del Metro de Santo Domingo funciona desde febrero pasado.
La terminal de autobuses del Cibao, también concebida durante el Gobierno de Danilo Medina, no avanzó con igual celeridad. La maleza y el óxido evidencian el abandono, aunque existen planes para retomar la construcción.
Dieciséis millones de dólares abandonados
En Villas Agrícolas se abandonó una obra terminada, equipada y costosa que nunca funcionó.
El mercado de Villas Agrícolas fue construido en 2012 por 16 millones de dólares. Tenía 57 puestos, fábrica de hielo, plantas eléctricas y equipos comerciales.
Catorce años después, sigue cerrado. Tiene puertas y cristales rotos, escaleras eléctricas nunca utilizadas y cubículos corroídos. El estacionamiento es ahora un arrabal de casuchas donde se comercializan productos agropecuarios en condiciones antihigiénicas.
Ningún alcalde posterior a Roberto Salcedo ha recuperado la edificación. Se alega que Agricultura la construyó con fondos de la Presidencia, pero nunca la entregó formalmente a la Alcaldía.
Según comerciantes, el ministro José Ignacio Paliza y la alcaldesa Carolina Mejía visitaron el lugar aparentemente para recuperarlo.
El liceo convertido en refugio para vacas
En Los Peralejos, Villa Linda, se comenzó en 2012 la construcción del liceo Osvaldo Bazil, pero la obra está paralizada desde 2014. Algunas de sus 24 aulas se convirtieron en refugio de vacas.
Tras protestas y publicaciones periodísticas, los trabajos se reanudaron el año pasado, pero avanzan lentamente, pese a que cientos de estudiantes quedaron sin docencia por falta de aulas.
El antiguo Hotel Santo Domingo
El antiguo Hotel Santo Domingo, ubicado en la avenida Independencia esquina Abraham Lincoln en el Distrito Nacional, fue adquirido por el Gobierno para levantar un centro de convenciones.
El hotel cerró en 2013. Desde entonces, la vegetación ganó terreno y la estructura se deterioró.
El 2 de septiembre de 2025, Luis Abinader anunció la compra. David Collado informó que se destinaron 18 millones de dólares para adquirir 34,000 de los 61,000 metros cuadrados del terreno.
En junio de 2026, Collado dijo que la demolición comenzaría unos tres meses después y que se preparaban los planos. Todavía no se observan labores.
Un mercado a medio terminar
En Los Alcarrizos comenzó en 2020 la construcción del mercado municipal o de los Rieles. El Gobierno aportó 26 millones de pesos, pero un litigio por pagos mantiene la obra a medio terminar.
En vez de plátanos, yuca, huevos, yautía y hortalizas, sus espacios están ocupados por basura y maleza.
El alcalde Junior Santos indicó que la deuda será incluida en el presupuesto municipal para saldarla, liberar el proyecto y reanudarlo.
Santos propone además una explanada, reorganizar el entorno y conectar la calle Central con la autopista Duarte por la calle 30.
El proyecto requeriría 200 millones de pesos. Según el alcalde, Abinader le comunicó que sería entregado al Ministerio de la Vivienda para su ejecución.
Una estancia infantil que no crece
En Los Alcarrizos también hay una estancia infantil construida en un 90 %, pero paralizada desde 2014, mientras miles de niños y padres esperan por ese espacio.
No existe explicación oficial sobre la obra, de 3,500 metros cuadrados. Según vecinos, se detuvo por falta de pago a los contratistas.
“Yo creo que el Gobierno ni sabe que existe esa estancia. Nadie viene por aquí y eso se está perdiendo”, lamentó el vecino Julio Montero.
El antiguo IDSS, un edificio útil que se deteriora
En el ensanche La Fe permanece el edificio del antiguo Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS). Salvo algunas áreas utilizadas por el Servicio Nacional de Salud, la instalación está subutilizada y muestra un deterioro progresivo.
El edificio, conocido como “La caja del seguro”, está ubicado en la calle Pepillo Salcedo. Aunque mejoró su verja perimetral, la estructura luce abandonada y arrabalizada, con escasas intervenciones que avanzan lentamente.
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Es otro ejemplo de cómo una infraestructura pierde valor y funcionalidad mientras las instituciones buscan o pagan otros espacios para desarrollar sus actividades.
El Teatro Agua y Luz: años atrapado en litigios
En el Centro de los Héroes, el Teatro Agua y Luz representa otro capítulo del abandono de infraestructura pública de alto valor simbólico.
El recinto permaneció durante años en desuso mientras procesos legales y administrativos impedían una solución definitiva. En 2015 se realizó una licitación para arrendarlo por 25 años, pero en 2020 la Dirección General de Contrataciones Públicas declaró ilegal y anuló el procedimiento.
La institución estableció que el acuerdo presentado como alquiler tenía características de una concesión. Una década después de aquella licitación, el Gobierno anunció en 2026 una nueva iniciativa para recuperar el emblemático recinto mediante un concurso que contempla su remodelación integral y techado.
Como ocurre con este teatro, en cada obra abandonada el tiempo deteriora las estructuras, encarece su recuperación y reduce el valor de la inversión. El costo, sin embargo, también se mide en mercados que no organizan el comercio, aulas que no reciben estudiantes, estancias que no cuidan niños, oficinas desaprovechadas y espacios culturales que la población no puede disfrutar.
























