Dos jóvenes del sector Camboya, en Barahona, que aseguran ser requeridos por las autoridades, denunciaron este lunes que han acudido a las autoridades a entregarse y no los han querido recibir. Dijeron que temen por su vida debido a las amenazas que afirman les han hecho agentes de la Policía Nacional a sus familiares en sus viviendas durante allanamientos.
Expresaron que primero acudieron a la Fiscalía de la provincia para entregarse y, al no ser recibidos, se trasladaron a la Dicrim, donde denunciaron que tampoco se concretó su entrega, supuestamente porque se presentaron sin las armas de fuego que alegadamente les estarían reclamando.
Se trata de Manuel Ezequiel y Yorbi Manuel Pérez Pérez, señalados presuntamente dentro de una investigación relacionada con múltiples robos y atracos. Asimismo, son acusados de alegadamente disparar desde un vehículo en movimiento, imputaciones que los jóvenes niegan.
Dicen los sacaron de la Fiscalía
Acompañados de familiares, abogados y representantes de la prensa, los jóvenes se presentaron inicialmente en la Fiscalía de Barahona con la intención de ponerse a disposición del Ministerio Público.
Conforme a preguntas de un periodista, citaron al procurador adjunto Ulises Guevara y a Wellington Espinal como las autoridades del Ministerio Público que se negaron a recibirlos. Dijeron que fueron sacados de la oficina.
Según sus familiares y representantes legales, allí no fueron recibidos, por lo que decidieron trasladarse hasta la Dirección Central de Investigación (Dicrim) de la Policía Nacional para formalizar su entrega.
Llegaron a la Dicrim, pero tampoco se concretó la entrega
De acuerdo con la denuncia, en la Dicrim supuestamente no fueron recibidos porque llegaron sin las armas de fuego que las autoridades alegadamente les estarían exigiendo entregar.
Los jóvenes sostienen que no poseen dichas armas y niegan cualquier participación en el hecho investigado. Asimismo, piden que investiguen y afirman estar dispuestos a «pagar por nuestro hecho, si tenemos algo pendiente».
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Se fueron a la iglesia
Ante la imposibilidad de concretar su entrega tanto en la Fiscalía como en la Dicrim, optaron por acudir a la Iglesia católica en busca de mediación.
Los jóvenes llegaron hasta la iglesia Cristo Rey, donde solicitaron la intervención de representantes religiosos para gestionar su presentación ante las autoridades y procurar garantías para su integridad física. Tampoco se logró el propósito, conforme a su relato.
Las versiones sobre la supuestas negativas a recibirlos y presunta exigencia de entregar armas corresponden a lo denunciado por los jóvenes, sus familiares y representantes legales.
