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El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), Rafael Santos Badía, llamó al sector empresarial a aumentar su inversión en la formación de jóvenes mediante el financiamiento de becas, programas de investigación e iniciativas de innovación.

Santos Badía sostuvo que una mayor participación del sector privado permitiría ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior y formar profesionales capaces de responder a las nuevas demandas del mercado laboral y tecnológico.

La mejor inversión que se puede hacer en un país es la educación. La inversión en educación es la que más devuelve, la que más multiplica sus frutos y la que da oportunidades a todos los sectores sociales para subir de nivel socioeconómico”, afirmó.

El funcionario hizo el planteamiento al valorar la iniciativa de Humano Seguros, que otorgó 20 becas a estudiantes de excelencia para cursar carreras vinculadas con áreas de alta demanda en cinco universidades: Intec, Unapec, Pucmm, Unibe y Unphu.

Inversión en becas

El ministro planteó que otras empresas repliquen este tipo de programas y destacó el impacto que tendría una participación masiva del sector privado.

“Imagínese usted que 2,000 empresas entreguen 20 becas. Sería un paquete importante que prácticamente se igualaría con lo que entrega el Gobierno”, expresó.

Santos Badía también consideró necesario que las empresas apoyen a las universidades en investigación, innovación, laboratorios, talleres y actualización tecnológica, con el propósito de fortalecer la formación de los profesionales.

Como ejemplo, citó el crecimiento de los vehículos eléctricos y la necesidad de contar con profesionales especializados en áreas como la mecatrónica para atender las nuevas tecnologías. 

“Es muy difícil que la gente compre un vehículo eléctrico si no sabe que hay mecatrónicos formados en las universidades y si no están los recursos para poder darle el servicio cuando lo necesiten”, señaló.

El titular del Mescyt afirmó que las universidades deben fortalecer su papel no solo en la docencia, sino también en la investigación y el desarrollo tecnológico, mediante una mayor articulación con el sector productivo.

A su juicio, esta colaboración contribuiría a elevar la calidad de la educación superior y a preparar el talento humano que necesita República Dominicana para continuar su desarrollo económico y social.