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La Asociación Dominicana de Productores de Ron (Adopron) pidió profundizar las investigaciones sobre una estructura dedicada a la fabricación y distribución clandestina de bebidas alcohólicas, desmantelada en Yaguate, San Cristóbal, para determinar quiénes están detrás de la operación y el origen del alcohol etílico utilizado.

El gremio valoró el operativo realizado por las autoridades, en el que fueron incautadas más de 25,000 unidades de mercancía ilícita, valoradas en aproximadamente 5.9 millones de pesos.

Entre los productos ocupados figuran 4,780 botellas de licor premium listas para su distribución y otras 1,363 botellas de 700 mililitros preparadas para ser envasadas.

La vocera y representante de Adopron, Circe Almánzar, consideró que el decomiso representa un avance en la lucha contra el comercio ilícito de bebidas alcohólicas, pero sostuvo que las investigaciones deben continuar hasta establecer quiénes financiaban y abastecían la operación.

“Este operativo demuestra que la coordinación público-privada y el fortalecimiento de las labores de inteligencia pueden producir resultados concretos en la lucha contra un ilícito que no solo perjudica a las empresas que operan formalmente y al fisco, sino que representa una seria amenaza para la salud y la vida de los consumidores”, expresó.

Almánzar pidió identificar a las personas físicas y jurídicas que hayan participado en la fabricación, el financiamiento, el suministro de insumos, la falsificación, el almacenamiento y la distribución de las bebidas.

“Los decomisos y el desmantelamiento de instalaciones clandestinas son fundamentales, pero debemos avanzar hacia una segunda etapa igualmente importante: identificar y someter a la justicia a todos los responsables y procurar que los procesos concluyan con sentencias condenatorias que tengan un verdadero efecto ejemplarizante y disuasorio”, afirmó.

Piden rastrear el alcohol

Adopron también llamó a determinar la procedencia del alcohol etílico encontrado en la instalación clandestina y establecer la cadena mediante la cual llegó hasta los responsables de la fabricación de las bebidas.

“Cuando en una instalación clandestina aparecen cantidades importantes de alcohol etílico, no podemos limitarnos a determinar quién estaba fabricando o envasando las bebidas”, señaló Almánzar.

La representante del gremio planteó que las autoridades deben establecer quién produjo o importó el alcohol, quién lo comercializó, a nombre de quién fue adquirido y cuáles canales fueron utilizados para abastecer la operación ilegal.

En el operativo participaron el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (Ceccom), el Ministerio Público y otras instituciones.

Adopron manifestó que continuará colaborando con la Mesa de Lucha contra el Comercio Ilícito de Bebidas Alcohólicas y con las autoridades en las investigaciones relacionadas con este tipo de actividades.