Entre muestras de profundo dolor, indignación y llamados de justicia, familiares, allegados, y distintas personalidades se congregaron en la mañana de este martes a las honras fúnebres de Zeneida Socorro Castillo de 60 años, asesinada en su residencia ubicada en Santo Domingo Este.
El cuerpo de la esposa de Gilberto Julián Sarante Perdomo conocido como Julián Oro Duro, quien también resultó herido fue llevado a la Funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga, donde parientes y conocidos han exigido que este crimen no quede impune.
Entre lágrimas, Ángela Sarante, hermana del merenguero clamó por justicia y que todo el peso de la ley se aplique contra los responsables de este trágico hecho.
La mujer dijo creer que su cuñada conocía a algunos de los atacantes al destacar que era muy precavida al momento de abrir la puerta de su vivienda y que, cuando lo hacía, era porque conocía a la persona que estaba del otro lado.
“No te sé decir cómo entraron porque yo no estaba, pero ella era muy precavida para abrir la puerta, ella cuando abría la puerta era porque conocía a la persona”, afirmó.
Su declaración surge mientras las autoridades investigan cómo los responsables lograron ingresar a la vivienda de Brisa Oriental VI, en Santo Domingo Este, donde la madrugada del lunes Zeneida fue asesinada y Julián Oro Duro resultó herido.
«Algo que no se puede explicar«
Entre el desconcierto, Elvis Peguero, músico de la orquesta del artista, describió como «algo que no se puede explicar» la tragedia en la que perdió la vida la compañera de vida de Julián por más de 30 años.
Peguero quien dijo tener siete años tocando junto al merenguero y conoce de cerca a la familia calificó el hecho como una tragedia «muy impactante».
Asimismo, exigió justicia a las autoridades y expresó su consternación por la situación del cantante, quien permanece hospitalizado en el Centro Médico Plaza de la Salud.
“No fue casual”
El diputado y vicepresidente del Parlamento Centroamericano (Parlacen), Jesús Batista Suriel, a su salida de la capilla demandó a la jefatura de la Policía Nacional profundizar las pesquisas y descartó tajantemente la teoría de un intercambio de disparos o un atraco fortuito común.
«Es que no puede ser intercambio de disparos, unos delincuentes comunes y corrientes no van a entrar a una propiedad y van a durar hasta la una de la mañana esperando a que llegue el objetivo principal, que en este caso era Julián. Entonces eso debe de investigarse«, puntualizó Batista Suriel al exigir que se llegue hasta las últimas consecuencias.
