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El 31 de diciembre, Irvin Núñez Nina, miembro activo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en San Cristóbal, salió de su hogar como parte de su rutina diaria para continuar trabajando como taxista y garantizar el sustento de su familia.

Durante el trayecto fue atacado por un joven y recibió más de 15 estocadas en distintas partes del cuerpo. Las heridas incluyeron lesiones en el riñón y el pulmón, además de múltiples puñaladas en el costado, más de nueve heridas en uno de sus brazos, así como lesiones en la oreja y los dedos.

“Irvin está vivo por la gracia de Dios. Si él no hubiese sido un hombre tan temeroso de la palabra de Dios, él no estuviera aquí. Los médicos lo dicen”, afirmó su esposa, Gisela Bello.

De acuerdo con Bello, el agresor logró despojarlo de sus pertenencias, llevándose el vehículo en el que se desplazaba y documentos personales, entre ellos su cédula de identidad. 

“Él le quitó el carro, lo que pasa es que chocó a 700 metros. Choca y deja el carro ahí y se va para su casa como que no pasó nada. Él dejó el carro abandonado al frente de la casa que chocó”, relató la señora.

Expandir imagenhttps://resources.diariolibre.com/images/2026/01/12/12012026-taxista-que-fue-apunalado-el-31-de-diciembre-pasado-se-encuentra-hospitalizado-en-el-hospital-marcelino-velez-luduis-tapia-727d2de9.jpg

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Pasillo del hospital donde permanece ingresado el taxista. (DIARIO LIBRE/ LUDUIS TAPIA)

La esposa también aseguró que el atacante portaba guantes, capucha, una soga y un arma blanca. «Eso es algo que no es porque fuera mi esposo, podía ser a cualquier otro, le iba a pasar. Para mí, aunque él sea un menor, yo entiendo que ese muchacho debe estar trancado”, añadió.

Núñez Nina fue encontrado gravemente herido por miembros de la Policía Nacional, quienes al percatarse de su estado crítico lo trasladaron al Hospital General Regional Doctor Marcelino Vélez Santana, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de emergencia.

Desde ese día ha permanecido ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y según explicó su esposa, actualmente será trasladado a una habitación, donde continúa luchando por su recuperación. En el ataque perdió una gran cantidad de sangre y sufrió un infarto.

Irvin Núñez Nina, de 47 años, es padre de dos hijos. Es descrito por sus allegados como un hombre de iglesia, dedicado a su familia, solidario y siempre dispuesto a ayudar. Junto a su esposa acostumbra a visitar enfermos y orar por quienes lo necesitaban, cada sábado.

Una familia marcada

El ataque ha dejado una huella en toda la familia. Su madre, de 78 años, vive entre el dolor y la angustia de ver a su hijo en estado delicado.

Desde ese 31 de diciembre, su esposa también ha permanecido en el hospital, recorriendo los pasillos con la esperanza de que Irvin continúe batallando por su vida.

  • “Esto me ha cambiado del cielo a la tierra, 365 grados. Los proyectos, los planes… Mi esposo era quien me ayudaba a hacer todo, y ahora está con un brazo imposibilitado. Solamente Dios sabe”, expresó Bello.

Afirmó que el día del hecho, no se encontraba en Santo Domingo, ya que estaba en casa de su madre. Indicó que durante todo el día intentó comunicarse con su esposo enviándole mensajes y llamándolo, pero no logró tener contacto.

“Cuando dan las 7:00 de la noche y veo que no llegaron a cenar, ahí me alarmo. Pero, como era un día festivo, todavía yo tenía la esperanza que él iba a llegar a donde su mamá, porque yo estaba donde la mía y no, no llegó”, manifestó.

Señaló que su preocupación aumentó cuando al pasar las horas, notó que su esposo no regresó ni llegó a cenar, por lo que alertó a un hermano sobre su desaparición.

A  la madrugada del día siguiente, decidió trasladarse a Santo Domingo y posteriormente, su hermano se comunicó con un amigo que pertenece a la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim), quien logró confirmar que había sido encontrado gravemente herido y trasladado al hospital.

Ante lo ocurrido, la familia exige a las autoridades que se aplique todo el peso de la ley, al considerar que se trató de un ataque que pudo haber terminado en una tragedia mayor.

“Hemos vivido un momento triste, porque mi esposo no es una persona de andar en problemas, es una persona que no le hace daño a nadie”, expresó.