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Entre calles inundadas y destrozadas, lodo y basura amanecieron este miércoles residentes de algunos barrios del Gran Santo Domingo, tras las fuertes lluvias que afectaron a la ciudad en horas de la madrugada como consecuencia de una vaguada.

Las intensas precipitaciones volvieron a dejar al descubierto la vulnerabilidad de sectores como Cuesta Hermosa, Las 800, El Condado y Nuevo Amanecer, que ocasionalmente suelen aparecer entre las comunidades más perjudicadas por los fenómenos climáticos, debido al desbordamiento de ríos y cañadas.

Las lluvias también provocaron caos en la comunidad de Los Peralejos, Hato Nuevo, y el ensanche Quisqueya, donde se registraron calles anegadas, así como baches y grietas en el asfalto y vehículos bajo el agua.

Esto ocurre cada vez que llueve con intensidad sobre el Gran Santo Domingo, razón por la que residentes de dichas comunidades exhortan a las autoridades a intervenir esas zonas para evitar que más familias pierdan sus ajuares.

Hecho recurrente

En episodios de lluvias pasados, como en los ocurridos en noviembre del 2022 y 2023, en estas localidades y otras áreas urbanas del Gran Santo Domingo se produjeron inundaciones que afectaron viviendas y desplazaron a numerosas familias.

Solo este miércoles, según el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, se registraron entre 300 y 400 milímetros de lluvia, por lo nuevamente se evidenciaron daños estructurales en la capital.

  • Al respecto, el funcionario afirmó que ninguna infraestructura urbana está diseñada para manejar ese volumen de agua en tan poco tiempo.

 «No hay suelo que pueda absorber esa cantidad de agua ni hay tampoco alcantarillado que pueda conducirla», enfatizó.

Según Méndez García, las recientes precipitaciones provocaron en el Gran Santo Domingo el fenómeno conocido como escorrentía superficial, en el que el agua no se filtra, sino que corre libremente, situación que propicia la generación de inundaciones urbanas, especialmente en sectores vulnerables.