El inicio de un nuevo año suele estar marcado por celebraciones y buenos deseos, pero para muchas familias, el mayor anhelo es la salud. En este contexto, los testimonios de personas que enfrentan desafíos de salud reflejan la esperanza de un año lleno de recuperación y bienestar.
Marcia Mejía, abuela del niño de cuatro años que resultó herido de bala la tarde del lunes en la provincia El Seibo, comparte su dolor y esperanza al inicio de este 2026. «El niño está estable, gracias a Dios. Los doctores dicen que solo tiene que estar cinco días en observación y de ahí en adelante verán lo del alta», relata.
A pesar del susto, la familia mantiene su fe. El niño, que sufrió graves heridas en el intestino, está fuera de peligro, aunque aún se encuentra en proceso de recuperación en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral.
Marcia cuenta que la madre del niño, aunque sigue afectada por lo ocurrido, se muestra un poco más tranquila. Mientras que, «el niño despertó y dice que se quiere ir para la casa. De ánimo, está bien«, comparte.
Su agradecimiento a Dios es evidente. La abuela también menciona que, aunque no han podido regresar a El Seibo a investigar más sobre lo ocurrido, la policía continúa con la investigación, aunque sin mayores detalles.
Un testimonio de lucha y fe
Otro testimonio que resalta el valor de la salud en estas festividades es el de Josmilcris Pichardo, madre de un niño de diez años diagnosticado a los dos años con varices esofágicas, una condición que afecta las paredes de sus intestinos y puede causar sangrados graves.
«Lo médico con Propanolol, es una pastilla que venden en la botica de 40 miligramos, se le dan 20 miligramos en el día y 20 en la tarde», cuenta Josmilcris mientras espera el medicamento a las afueras de la farmacia Promese/Cal del Hospital General Regional Doctor Marcelino Vélez Santana, en el municipio Santo Domingo Oeste, y comparte cómo la condición de su hijo ha mejorado a través del tiempo.
Describe que: “cada x tiempo le hacen un procedimiento quirúrgico para ligarle las varices para que no sangre, porque si no la tiene puede presentar sangrado”.
A pesar de las cirugías y tratamientos, Josmilcris afirma que, para ella, el milagro ya ocurrió. «Ya yo lo recibí, porque el Señor me lo sanó», expresa con fe, y añade que para este año 2026 su hijo se someterá a un nuevo procedimiento quirúrgico, pero lo que más le importa es que el niño esté sano.
«Gracias a Dios, no me lo han vuelto a internar ni le han tenido que poner sangre», dice con alivio. Hoy, su hijo lleva una vida normal, con un gran apetito y energía. «Él come como un hombre», dice riendo, destacando el progreso de su hijo, que ahora goza de una vida saludable a pesar de los retos iniciales.
La salud, un bien preciado en medio de la incertidumbre
Nairoby Martínez, madre de Karla, una niña de nueve años que fue baleada durante una discusión entre varias personas el pasado 29 de octubre en el sector Capotillo, Distrito Nacional, también habló sobre sus esperanzas para su hija en el próximo año.
«Ella está mejor, gracias a Dios. Ahora tiene fiebre y la garganta, pero está mejor», explicó Nairoby. A pesar de lo acontecido su madre mantiene la fe en que pronto estará recuperada.
En cuanto a sus deseos para el 2026, Nairoby reveló: «le pido a Dios que ella se mejore y se pare de ahí, que le devuelva la salud a mi hija y que mi hija vuelva a caminar», dejando claro que su mayor anhelo es la completa sanación de su hija. Además, cuenta que, espera que a partir de enero sea sometida a las terapias.
Aunque vive este proceso de su vida junto a su hija y familiares, expresó que ya no reside en Capotillo y que el proceso judicial contra John Lariel Báez Álvarez, alias “John 42”, acusado de disparar el arma de fuego que hirió a la menor, continúa.
El proceso de hemodiálisis que no se detiene
La salud siempre será una preocupación para todas las personas, especialmente para esas que enfrentan condiciones crónicas, como el caso de Juan (nombre ficticio), quien habló sobre su compañera de vida, de 64 años, que desde hace un año recibe hemodiálisis tres veces por semana en el hospital Marcelino Vélez Santana.
- «Mi esposa recibe su diálisis de lunes, miércoles y viernes. Aunque son cuatro horas, la atención es buena», comparte Juan.
Su deseo para el próximo año, como en muchos otros casos, es que su esposa pueda seguir recibiendo tratamiento, y que pronto puedan encontrar un donante de riñón para mejorar su calidad de vida.
Para todas estas familias, la salud es el mayor deseo en este nuevo año. A pesar de las dificultades, todos comparten un mensaje de esperanza y fe en que el 2026 será de recuperación y sanación. Como dijo Juan, «la salud es el todo. Puedes tener oro y plata, pero si no tienes salud, no tienes nada».
Otros familiares consultados por Diario Libre también compartieron su esperanza para el año 2026, expresando el deseo de que sea un año marcado por la salud y la estabilidad. «Esperamos que este nuevo año venga sin tragedias y con mucha salud para todos», comentó uno de los familiares.
