Spread the love

Incorporar prebióticos y probióticos en la alimentación puede marcar una diferencia significativa en la salud de los niños, al favorecer el desarrollo de una microbiota equilibrada, reducir procesos inflamatorios y apoyar la prevención de infecciones y trastornos digestivos.

Rosa Acevedo Saladín, pediatra, nutrióloga clínica y pasada presidenta de la Sociedad Dominicana de Pediatría explicó durante un encuentro de actualización que realiza la entidad que, el uso adecuado de los simbióticos (prebióticos y probióticos) en niños y adolescentes, constituye una herramienta segura con importantes implicaciones en la prevención y manejo de diversas condiciones de salud en la etapa pediátrica.

“La salud infantil no depende únicamente de órganos visibles, sino también del equilibrio de millones de microorganismos que habitan el intestino y otras superficies del cuerpo en contacto con el exterior, conocidos como microbiota”, dijo. 

Asimismo, detalló que “en conjunto con sus genes, estos microorganismos forman el microbioma, un sistema esencial que influye en el crecimiento, la digestión, el desarrollo del sistema inmunológico, la respuesta inflamatoria del organismo y la salud mental”.

Expandir imagenhttps://resources.diariolibre.com/images/2026/02/21/whatsapp-image-2026-02-02-at-31257-pm-eb54c221.jpeg

Infografía

La doctora Rosa Acevedo Saladín durante su conferencia sobre microbiota. (FUENTE EXTERNA)

De acuerdo con la evidencia científica actual, la colonización del bebé en embarazos saludables comienza a partir del nacimiento y la leche humana juega un rol fundamental a través de sus componentes bioactivos. 

Su alteración temprana puede tener consecuencias a corto y largo plazo, incluyendo mayor susceptibilidad a infecciones, alergias, enfermedades digestivas, obesidad, diabetes y trastornos inflamatorios crónicos.

La doctora Acevedo enfatizó que, factores como el uso frecuente de antibióticos, dietas altas en ultraprocesados y la reducción del consumo de alimentos naturales, afectan negativamente el equilibrio de la microbiota.

¿Qué son los simbióticos y por qué son importantes?

La especialista puntualizó que los simbióticos son una combinación de probióticos (microorganismos vivos beneficiosos para la salud) y prebióticos (el alimento que estos microorganismos necesitan), los cuales, juntos, actúan de manera complementaria o sinérgica para restaurar y mantener un microbioma beneficioso.

“El respaldo científico para el uso de simbióticos aumenta cada vez más. Estos están diseñados para mejorar la supervivencia de las bacterias beneficiosas y potenciar sus efectos en el organismo, siempre que se utilicen de forma adecuada y bajo indicación médica”, agregó.

Beneficios clínicos

Durante la actividad, se presentaron datos de estudios en humanos que demuestran que los simbióticos pueden favorecer el equilibrio de la microbiota intestinal, aumentando bacterias beneficiosas como las bifidobacterias; contribuir a la maduración del sistema inmunológico, ayudando a reducir procesos inflamatorios; mejorar la salud digestiva, la consistencia de las heces y la tolerancia intestinal; así como apoyar en la prevención de diarrea tras tratamientos con antibióticos y en alteraciones metabólicas.

Alimentos ricos en prebióticos y probióticos

Además del uso clínico de simbióticos, la especialista destacó la importancia de fomentar desde la infancia una alimentación que favorezca el equilibrio de la microbiota.

Los prebióticos son fibras no digeribles que sirven de alimento para las bacterias beneficiosas del intestino. 

Entre los alimentos con mayor contenido de prebióticos se encuentran el ajo, la cebolla, el puerro, el espárrago, el guineo (especialmente cuando está menos maduro), la avena, la cebada, las legumbres y algunos tubérculos. 

Incluir estos productos de forma regular en la dieta contribuye al mantenimiento de una microbiota saludable y fortalece el sistema inmunológico.

Por su parte, los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades adecuadas, aportan beneficios a la salud. 

Se encuentran de forma natural en alimentos fermentados como el yogur con cultivos activos, el kéfir y alimentos con repollo fermentado como el chucrut o el kimchi, y otros productos fermentados tradicionales. 

Estos alimentos pueden ayudar a mantener el equilibrio intestinal, mejorar la digestión y apoyar la respuesta inmunológica.

La alteración temprana de la microbiota puede tener consecuencias a corto y largo plazo:

  • Mayor susceptibilidad a infecciones

  • Alergias

  • Enfermedades digestivas

  • Obesidad

  • Diabetes 

  • Trastornos inflamatorios crónicos

Uso responsable basado en evidencia

La pediatra subrayó que no todos los simbióticos son iguales y que su indicación debe basarse en evidencia científica, tipo de cepa, combinación utilizada y población objetivo, evitando la automedicación

La correcta selección y uso de estos productos es clave para obtener beneficios reales en la salud pediátrica.