¡Me va’ a matar mi mamá!», fue el grito desesperado que escuchó Rosaura de la Nieve cuando su hijo de 13 años se lanzó contra su padrastro, José Alberto Cabrera, al ver que atacaba a su madre con un cuchillo.
La intervención del menor evitó que la agresión terminara en un feminicidio, pero lo dejó luchando por su vida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Dr. Hugo Mendoza.
El hecho ocurrió el pasado domingo 25 de octubre, un día después que Rosaura decidiera poner fin a una relación de tres años marcado por episodios de maltrato físico, agresiones verbales y celos por parte de Cabrera, a quien describe como un hombre violento, especialmente cuando consumía bebidas alcohólicas.
Agresión
La mujer se encontraba en un colmado donde su hermana trabaja en una banca de lotería. Según su relato, esta le pidió que permaneciera al frente del negocio mientras subía a bañarse. Fue entonces cuando llegó su pareja y le propuso ir a casa de un hermano suyo. Ella aceptó, pero le pidió esperar a que su consanguínea regresara.
Su hermana volvió y Rosaura se dispuso a marcharse con su pareja y la hija que tienen en común. Durante el trayecto, el hombre golpeó a la niña en repetidas ocasiones en los glúteos hasta llegar a la vivienda, donde volvió a golpear a la menor, lo que llevó a la mujer a reclamarle por su comportamiento.
La discusión escaló cuando, de acuerdo con su testimonio, el hombre fue a la cocina y tomó un cuchillo. Ante el temor de que la atacara, ella salió de la vivienda y entregó su teléfono a una hija de 15 años para que llamara al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1.
La mujer relató que el hombre le propinó un golpe en el rostro y la persiguió hasta un lugar donde varias personas jugaban dominó.
Allí intentó arrebatarle el teléfono y la lanzó contra una pared. Cuando trató de alejarse, la hirió con el cuchillo en un brazo. Tras caer al suelo, aseguró, el hombre continuó atacándola.
El coraje de un hijo
En esa secuencia de violencia apareció el adolescente de 13 años para interponerse entre el agresor y su madre.
El menor permanece ingresado en estado delicado tras ser sometido a una segunda intervención quirúrgica para controlar un sangrado abdominal severo. En tanto, agentes de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público mantienen activa la localización de Cabrera, quien huyó del lugar tras cometer la agresión.
Alertas y hostigamiento
Días antes del ataque, Rosaura intentó desactivar la convivencia notificando a la madre y a dos hermanos de Cabrera que había tomado la decisión definitiva de separarse.
La respuesta del hombre fue la hostilidad y el día antes del suceso irrumpió por la fuerza en la vivienda rompiendo la puerta por la parte trasera mientras la insultaba. Asimismo, la víctima señaló que el hombre usaba de forma recurrente a la niña en común como mecanismo de manipulación y chantaje durante las discusiones.
Al tiempo que pidió a Cabrera entregarse para que responda por los hechos.
