La Oficina Nacional de Defensa Pública recomendó el cierre definitivo de la cárcel pública de El Seibo para hombres, que alberga a 906 internos en un establecimiento diseñado para 248 personas, lo que supone un excedente de 658 reclusos y una ocupación que supera en 265.3 % su capacidad.
Los datos forman parte del Informe de las Condiciones de Detención y de Prisión 2025, elaborado por la Comisión de Cárceles del organismo. El levantamiento indica que, de la población total del recinto seibano, 583 personas permanecen en condición de preventivas y 323 cuentan con condena definitiva. Además, se registran 109 internos de nacionalidad extranjera.
Hallazgos sobre las condiciones del recinto de El Seibo
El documento técnico detalla que el hacinamiento en la prisión tradicional de El Seibo obliga a parte de la población penitenciaria a dormir en el suelo por falta de espacio físico y camas. Asimismo, el informe señala deficiencias en los servicios de ventilación, iluminación y suministro de agua, así como el deterioro de las instalaciones sanitarias y la acumulación de desechos.
El levantamiento también contempla la falta de una cocina acondicionada con utensilios básicos y la ausencia de un comedor, situación que obliga a los reclusos a consumir sus alimentos en las áreas de alojamiento. En el área de salud, el reporte menciona la escasez de medicamentos esenciales y las limitaciones en la asistencia médica especializada. Además, señala el uso no regulado de dinero en efectivo y una oferta insuficiente de programas educativos o de reinserción.
Debido a este panorama, el organismo recomendó al Ministerio de Justicia, al Ministerio de Obras Públicas y a la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) la clausura del recinto y la construcción de un nuevo Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) en la provincia.
Situación de los recintos penitenciarios en el Este
El informe permite comparar el estado de la cárcel de El Seibo con el de otros establecimientos de la región Este, donde coexisten recintos del régimen tradicional y del Nuevo Modelo Penitenciario:
- Cárcel pública de mujeres (Higüey, La Altagracia): perteneciente al régimen tradicional, alberga a 78 internas en una instalación con capacidad para 76. Registra una convivencia organizada entre las reclusas y provisión de alimentos, pero presenta fallas en el suministro continuo de agua en las celdas, deterioro de la cocina y falta de espacios para visitas conyugales o actividades deportivas.
- CCR-XIV Anamuya (Higüey, La Altagracia): opera bajo el Nuevo Modelo Penitenciario y alberga a 1,032 internos, pese a contar con una capacidad de 1,152 plazas, por lo que se mantiene dentro de su límite de ocupación. En este centro se registran 322 ciudadanos extranjeros.
- CCR-XI (San Pedro de Macorís): registra una población de 915 personas para una capacidad instalada de 920 plazas.
- CCR-XV Cucama (La Romana): mantiene una ocupación de 720 internos en una infraestructura diseñada para esa misma cantidad de personas, por lo que no presenta exceso poblacional. En el centro hay 77 extranjeros.
Como parte de las recomendaciones generales, la Defensa Pública solicitó al Poder Judicial y al Ministerio Público agilizar la revisión de las medidas de prisión preventiva prolongadas, con el fin de reducir la cantidad de personas privadas de libertad sin condena en los recintos de la región.
