La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, advirtió este jueves sobre ocho rupturas que están transformando el orden internacional y que plantean nuevos desafíos para América Latina y el Caribe.
Bachelet hizo el planteamiento durante la presentación de un informe de la Comisión de la Cepal sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para los países de la región, en el marco del cuadragésimo primer período de sesiones del organismo que se desarrolla en Santiago de los Caballeros.
La exmandataria explicó que estos cambios abarcan desde la reconfiguración de la globalización y el debilitamiento del multilateralismo hasta la competencia entre las grandes potencias, el deterioro de las instituciones democráticas, la desinformación, el retroceso en los derechos de las mujeres y la pérdida de consenso mundial frente al cambio climático.
Ocho rupturas globales
La primera ruptura identificada por la comisión es la reconfiguración de la globalización, con el paso de una etapa marcada por la interdependencia y la búsqueda de eficiencia en las cadenas globales de valor hacia otra en la que cobran mayor peso la seguridad nacional, energética, alimentaria y tecnológica.
La segunda es la erosión del multilateralismo y la reconfiguración de la gobernanza global, caracterizada por alianzas selectivas, bloques que compiten entre sí y formas cada vez más fragmentadas de cooperación internacional.
Como tercera ruptura, el informe señala la redistribución del poder mundial, con el tránsito de un sistema unipolar liderado por Estados Unidos hacia una estructura multipolar, marcada principalmente por la rivalidad entre Estados Unidos y China.
- La cuarta corresponde al cambio en el poder blando de las grandes potencias, debido a que la influencia internacional depende cada vez más de la capacidad de atraer, proyectar legitimidad y construir presencia.
Bachelet expresó especial preocupación por el deterioro de las instituciones democráticas, la cual identifica como quinta ruptura, acompañado de restricciones a las libertades civiles y políticas, mayor polarización y pérdida de confianza en las instituciones.
La sexta es el avance de la desinformación y la crisis de la verdad, fenómeno que, según explicó, está afectando el debate público y aumentando la capacidad de actores estatales y no estatales para influir en la opinión pública.
La séptima ruptura está relacionada con el retroceso de los derechos de las mujeres y la igualdad de género, aspecto que Bachelet consideró fundamental para entender los riesgos actuales para el desarrollo humano.
Finalmente, el informe identifica como octava ruptura el deterioro del consenso mundial sobre el cambio climático, aunque reconoce que numerosos países y gobiernos continúan impulsando políticas para enfrentar este desafío.
«El mundo cambió»
Al explicar las conclusiones del informe, Bachelet afirmó que el mundo experimentó una transformación profunda y acelerada desde que la Cepal convocó, a finales de 2024, a la Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe.
«El mundo cambió y los países de América Latina y el Caribe tienen muchos activos que el mundo necesita, por los que el mundo está compitiendo hoy día y que se han revalorizado en el nuevo contexto geopolítico», sostuvo.
Llama a aprovechar sus activos estratégicos
Ante este escenario, la expresidenta chilena llamó a la región a aprovechar sus activos estratégicos, entre ellos los recursos naturales, la energía, la producción de alimentos, la biodiversidad y los minerales críticos.
También destacó las capacidades productivas, humanas y financieras de los países latinoamericanos y caribeños, así como sus industrias, empresas emergentes, tecnologías, banca de desarrollo y el potencial de un mercado regional de más de 660 millones de personas.
Bachelet sostuvo que el informe no busca quedarse en el diagnóstico de los problemas, sino plantear alternativas para que la región aumente sus capacidades, fortalezca la cooperación y tenga mayor incidencia sobre su propio futuro.
«Más allá de las recomendaciones prácticas, aquí hay una propuesta más sencilla y radical, que es la esperanza«, afirmó.
La exmandataria invitó a los gobiernos de la región a discutir las propuestas del documento y determinar cuáles pueden contribuir a ampliar las capacidades de cada país y fortalecer la posición de América Latina y el Caribe frente al nuevo escenario internacional.
