En ocasión de la conmemoración del Día Mundial del Vitiligo, el Ministerio de Salud Pública hizo un llamado este jueves a la población a combatir la desinformación y el estigma asociados a esta condición, al tiempo que reafirmó su compromiso con una atención integral que garantice el bienestar físico, emocional y social de quienes la padecen.
El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, destacó que el vitiligo va más allá de las manchas claras que aparecen en la piel debido a la pérdida de pigmentación, ya que sus principales consecuencias suelen estar relacionadas con el impacto emocional y social que enfrentan los pacientes.
“Para muchas personas, el mayor desafío no es la enfermedad en sí misma, sino las miradas, los prejuicios, las preguntas incómodas o la sensación de ser diferentes en espacios donde deberían sentirse plenamente aceptadas”, expresó el funcionario en las palabras centrales del Boletín Epidemiológico de la Semana 23.
Atallah señaló que detrás de cada diagnóstico existe una historia humana, desde niños que enfrentan cambios en su apariencia mientras construyen su autoestima, hasta jóvenes y adultos que deben aprender a convivir con una condición crónica que, aunque no es contagiosa ni pone en riesgo la vida, puede afectar significativamente su calidad de vida.
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De acuerdo con datos de Salud Pública, el vitiligo es una enfermedad pigmentaria adquirida caracterizada por la destrucción parcial o completa de los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento de la piel.
Características y diagnóstico
Actualmente se considera parte de un proceso autoinmune sistémico asociado a una predisposición genética.
La entidad explicó que esta condición afecta entre el 0.5 % y el 2 % de la población mundial, sin distinción de raza, sexo o edad, aunque suele ser más frecuente en mujeres jóvenes y en la mitad de los casos se manifiesta antes de los 20 años.
- Las lesiones suelen presentarse de manera bilateral y simétrica, principalmente en las manos, muñecas, antebrazos, contorno de ojos y boca, cuero cabelludo, cuello, dedos, zonas genitales y pliegues de flexión.
Dependiendo de su extensión, la enfermedad puede clasificarse como segmentaria, no segmentaria, localizada, generalizada o universal.
Tratamientos
El Ministerio indicó que el diagnóstico es fundamentalmente clínico y puede complementarse con el uso de la luz de Wood, un método de diagnóstico dermatológico rápido y no invasivo que utiliza luz ultravioleta (UV) de onda larga.
Aunque no existe una cura definitiva, diversos tratamientos pueden ayudar a detener la progresión de la enfermedad o favorecer la repigmentación de la piel, entre ellos la protección solar, corticosteroides tópicos, inhibidores de calcineurina y terapia con luz ultravioleta B de banda estrecha.
Asimismo, las autoridades sanitarias advirtieron que el vitiligo puede generar importantes repercusiones psicológicas, emocionales y sociales debido a la discriminación y al impacto sobre la imagen corporal, por lo que enfatizaron la importancia del acompañamiento médico y emocional de los pacientes.
“En una sociedad que aspira a ser cada vez más inclusiva, debemos recordar que la diversidad también se expresa en la piel. Las diferencias no deben generar exclusión, sino oportunidades para fortalecer la empatía y la convivencia”, manifestó Atallah.
El Día Mundial del Vitiligo se conmemora cada 25 de junio desde 2012, una fecha impulsada por organizaciones de pacientes y establecida por la Fundación para la Investigación del Vitiligo para aumentar la conciencia sobre esta condición y promover el respeto hacia quienes viven con ella.
En ese sentido, Salud Pública exhortó a la ciudadanía a informarse sobre la enfermedad y a contribuir a la construcción de entornos libres de prejuicios, recordando que el vitiligo no es contagioso y que ninguna persona debe ser definida por una condición médica.
